
El
sellu o
sfuf es un reconstituyente marroquí. Es ideal durante el Ramadan (casi indispensable en el momento del
sohur, la última comida, justo antes de iniciar el ayuno, antes de la oración del alba o el
fajr. Aunque visto lo calórico que es, yo solo tomo muy poco y cuando rompo el ayuno, no antes de meterme en la cama) o para las mamás que acaban de dar a luz (da fuerzas y favorece la lactancia). El solo reúne un montón de vitaminas.
Los
frutos secos de toda clase, fritos o tostados, vienen a mezclarse en
esta delicia y acompañan a una harina torrefacta y azucarada.
Aunque el sellu es diferente en cada familia, el espíritu de fabricación es el mismo.
Lo
que puede cambiar es la presentación: en polvo con tropezones de frutos
secos o en bolitas con miel. Depende del gusto de cada uno.
Se presenta cubierto de un velo de azúcar glass y decorado de almendras.
Se consume habitualmente con cucharilla, acompañado de un té a la menta.
El
sellu se conserva mucho tiempo, está incluso mejor, los sabores más
concentrados. Sed generosos en las cantidades a la hora de prepararlo!
Guardarlo en un recipiente hermético, tupperware o bote de cristal,
resguardado de la luz y del calor. Se conserva fácilmente más de un mes.
También podéis congelarlo.
Para ganar tiempo, algunos días antes
o la víspera, podéis preparar todos los ingredientes dorados, tostados
al horno o fritos, molidos finamente.
Este que veis aquí no lo he hecho yo, sino mi suegra y me ha dado este tupper (con esto tengo para todo el mes y me sobra).
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